
Saber que se puede, querer que se pueda…
Por Natalia Argilla
Dice la canción, de un gran autor argentino, “saber que se puede, querer que se pueda, quitarse los miedos, sacarlos afuera…”
Esto suena bonito, impulsa por instantes, aun así, cuando estás en un enredo de situaciones que te jalan para sostenernos en el mismo lugar no alcanza.
TODO nos cuenta que abrir las ventanas y cambiar esto se puede y que depende de nosotros mismos, la realidad es que nos atoran pensamientos y emociones que se transforman en sentimientos que no podemos sobrepasar…
Como coach profesional, facilitadora de procesos de muchas herramientas, donde acompañar e impulsar el cambio es la tarea elegida para darle sentido a mi existencia, quiero mostrarte mi experiencia y decirte lo siguiente:
Hay herramientas para aquellos que, en este contexto, les es imposible lograrlo. El último recurso debería ser escuchar a los que siempre escuchamos, es indispensable romper la rueda de vicio donde nos repetimos y repetimos una y otra vez por el mismo sendero, una mínima oportunidad de cambio, ya es un comienzo, porque sea como sea, nuestro ego, nos sostiene separado de lo que está allí para lograrlo, y la mano amiga, el buen consejo, no hace más que entorpecer el enredo.
¿Qué me dice Natalia…? ¿Se chafó las ideas?
¿Que mis amigos, mi familia, mi psicolog@ de siempre, mi terapeuta y acompañante de siempre quede fuera de mis posibilidades de auxilio para que pueda lograrlo cuando tengo un tiempo sin lograr resultados o me siento estancado en lograrlo?
Creencia limitante que usamos: si no está todo esto me destruyo y desmorono, solo puedo lograrlo porque todo eso está allí y me contiene…
Si continúas haciendo lo mismo, obtendrás los mismos resultados… se requiere un acto de valentía por unos minutos y saltar la valla que te separa de lo que está listo para ser tuyo.
Sabemos que el ser humano, está pre armado como un coche con conductor, tu alma, espíritu o esencia es el conductor, es la energía que lo mueve, el combustible inorgánico que hace que sostenga el cuerpo. El cuerpo, es el vehículo, que tiene un sinfín de piezas y partes, entre ellas el cerebro; y que, requiere cada pieza o conjunto de piezas, un especialista que lo repare. Los sentimientos y emociones son el reflejo de camino que recorres, quienes harán manifestar si recorriste caminos con clavos y se refleja en tu cuerpo si has pinchado la rueda, si saltó una piedra y te quebró el parabrisas, si no toca la bocina, si el motor está sucio, si se agotó la batería (enfermedades o discordancias en tu psique).
Entendemos que no llevas al coche a reparar las ruedas, si lo que se rompió es el parabrisas, ni vas al especialista en baterías si lo que se averió es la bocina… Verdad?
Pues cuando estamos en situaciones en las que nos sentimos empantanados, lo esencial es invisible a los ojos y seguimos en el taller de parabrisas que ya está reparado, esperando que funcione la bocina y las ruedas del coche estén infladas… pretendemos que funcione lo que aún nadie ha visto siquiera, o peor aún, ni vimos que tenemos el coche sobre tacos y no tiene ruedas, por ello, por más que apretemos el acelerador, no se mueve a ningún sitio.
Esto, que parece tan obvio, es lo esencial que es invisible a los ojos…
Aunque sabiendo que se puede y queriendo que se pueda, la manera de cambiar lo que no funciona es haciendo algo diferente.
No se trata de descartar lo que hacemos en todo el campo de nuestra vida, te propongo que hagas un listado breve, de no más de 3 cosas que sean las que haces para mejorar lo que buscas cambiar y cambies esa manera. Observa el paisaje desde otra perspectiva, mira que sucede, no busques nada en particular, solo quita esas 2 o 3 cosas.
Ejemplo:
Me cuesta decir NO. Esto me ha llevado a muchas situaciones que me dan agobio, tristeza, cansancio, pierdo mis horas y espacios por ello.
Para resolverlo he gestionado…
1. Voy a terapia de”…” para sobrellevarlo a ver si por fin digo NO.
ACCIÓN REQUERIDA:
1. Impulsa con otra gestión profesional, si aplicas ¿“psicoterapia, coaching, barras, la que sea…”? cambia el método. No se trata que no hagas nada, o que abandones ese profesional, pide otra estrategia DIFERENTE, se trata de que permitas que otra técnica o herramienta intervenga en tu proceso de cambio. (Otro departamento de mecánica).
2. Di no a cosas pequeñas, como ¿Quieres un café? – “No gracias” y observa cómo te sientes. Identifica que esto ya es un paso que si hiciste y no fue complicado, que lo puedes duplicar cada vez un poquito más alto el listón del desafío. Y reconoce los logros. Las pequeñas victorias.
Si continúas haciendo lo mismo, TE RECUERDO QUE OBTENDRÁS LOS MISMOS RESULTADOS.
LA VIDA TE DA SORPRESAS, SORPRESAS TE DA LA VIDA…
DESPIERTA, no hay un detractor más grande, ni miedo más perverso que aquel que nosotros mismos le dimos el vuelo y poder de engrandecerse, alimentando su ego de que es mayor a nosotros mismos.
Te estoy leyendo tus pensamientos.. “Vale vale Natalia, que fácil para ti que eres tan valiente y cuentas con todo el apoyo de tantos..”
¿A quién le has dado el poder de tu paz? ¿A quien buscas agradar? ¿A quien quieres hacer tu víctima preso de tus incapacidades de valorarTE..?
¿Cuánta humanidad has guardado en tu armario para no ser el ser que has venido a conquistar?
Enamorarte de tus logros, de tu nuevo paisaje, construir un momento de gloria, con ese miedo que sobrepasaste.
Te invito a que te respondas, con papel y lápiz en la mano:
– ¿Qué es lo peor que me pasaría si fracaso en esto?
– ¿Qué pierdo si logro esto?
– ¿Qué gano si logro esto?
– ¿Cuánto de mi estoy dispuesto a dejar en este nuevo intento y acción?
No hay peligro, ENTIÉNDELO, estás a salvo!! El cuco no existe, el perverso eres tú mismo, cada vez que no eliges hacer algo diferente, cuando continuas repitiendo lo mismo que te conduce al mismo sitio y continuas en la misma acción para cambiarlo.
Te invito a que recuperes tu poder, a que despiertes ya, que puedas decirte con valía AQUÍ ESTOY.
Un almabrazo desde las infinitas posibilidades de aventuras por recorrer. Te esperamos cualquiera de nosotros, con alegría en las distintas formas de recuperación del ser que podamos conocer, y si no las conocemos, conoceremos alguien que si lo pueda hacer para ti.
Puedes encontrar este artículo ilustrado en nuestra REVISTA CLADA Nº 10



