
El Hartazgo (Entrega 1 de 5)
El hartazgo puede ser un drama… o una oportunidad!!!!!
“Harto ya de estar harto ya me cansé, de preguntarle al mundo por qué y por qué”… así rezaba [wiki base=”ES” thumbnail=”on”]Joan Manuel Serrat[/wiki].
Y quien diga que no ha sentido eso, muy probablemente miente, o se miente. Pues en algún toda persona se siente harta de algo o de alguien.
Cuando se siente hartazgo, se experimenta [wiki base=”ES” thumbnail=”on”]enojo[/wiki], desesperación y no se ve claramente lo que sucede ni la salida. Por tanto, el hartazgo parece el enemigo y no el amigo.
Más no es así, pues el hartazgo es una hermosa llave, a veces la única para cambiar algo.
Sin embargo, la llave sólo abre la puerta, no necesariamente hace salir del lugar en el que se está. A veces abrir la puerta es suficiente para aliviar la desesperación y no sentirse atrapado. Pero no hace eso un cambio profundo como el salir de donde se está.
Lo primero es salir! ¿Qué tal que el hartazgo abre la puerta pero no sales? Muchas veces puede haber hartazgo y éste sólo continuar por días, semanas, meses o años. Puede incluso convertirse en una forma de vivir la vida.
Salir implica cruzar la puerta y seguir caminando hacia afuera. ¿Afuera? ¿Y luego?
Una vez cruzada la puerta surgen tres situaciones, ¿Cómo no regresar adentro?, ¿hacia dónde ir?
Y, ¿Cómo llegar a donde se quiere ir? Por el momento, si sientes hartazgo, ¡en hora buena! Tienes una oportunidad frente a ti. Y si la aprovechas, un cambio favorable está en camino.



