
El hartazgo (entrega 4 de 5)
¿Cómo lograr llegar a dónde se quiere estar?
Habiendo claridad sobre lo que no se quiere y sobre lo aprendido en una situación que ya no se quiere vivir, hay que determinar con claridad y firmeza lo que se quiere.
Un aprendizaje positivo del hartazgo, en cualquier situación, es el desgaste que la lucha dejó. De esta manera, la respuesta para lograr lo que se quiere no es luchar por ello. Pues eso sólo implicaría cambiar de una lucha a otra y justo la lucha es lo que agota y lleva al hartazgo (aún cuando se hace por algo positivo para uno).
En vez de luchar se pueden tomar las acciones congruentes con lograr lo que se quiere. Esto no tiene por qué ser una lucha, sino más bien una motivación. Encontrar el gusto por hacer todo aquello que lleva a un fin sin duda es agradable. Y conseguir lo buscado es muy satisfactorio.
Al elegir algo que se quiere lograr, hay que determinar todo aquello que se requiere de uno mismo para conseguirlo. Una serie de acciones y a veces hasta de omisiones (dejar se hacer algo) es lo único que lleva al resultado esperado. Enfocarse en las acciones y constantemente hacerse un auto reconocimiento por cada pequeño avance, e incluso una recompensa por haberlo hecho, generará lo necesario para continuar haciéndolo hasta el fin y no regresar a aquello que ya no se quiere.



